Entrevista a Virginia García Beaudoux: «Aunque la IA ofrece grandes ventajas, también puede empobrecer nuestra profesión si descansamos en ella sin pensamiento crítico»

La Dra. Virginia García Beaudoux, Vocal de la Junta Directiva de ALICE, contribuye en esta entrevista al debate de cómo la Inteligencia Artificial va a intervenir en la construcción de la estrategia política.

Esta entrevista se realiza con motivo de la celebración del XI Congreso Internacional de Comunicación Política y Estrategias de Campaña que se celebrará en la ciudad de Granada (España) los días 24, 25 y 26 de septiembre de 2025 y que lleva por título: El Gobierno de la Inteligencia Artificial.

Transcripción de la entrevista:

¿Cómo está transformando la inteligencia artificial la comunicación política actual?

Cuando las tareas son relativamente simples, la inteligencia artificial lo hace muy bien. Pero cuando el desafío requiere análisis lógicos en profundidad, sus respuestas se vuelven muy pobres.

La inteligencia artificial está transformando los escenarios de la comunicación en múltiples sentidos. Hay tres aspectos que me llaman particularmente la atención:

  1. Nos obliga a una mayor velocidad de respuesta.
  2. Permite niveles muy altos de personalización: cada ciudadano puede recibir mensajes más afinados a sus propios valores y necesidades.
  3. Introduce nuevas “voces” en la conversación política, como los videos sintéticos, los bots y otros contenidos automatizados que circulan por múltiples plataformas.

En campañas electorales, ¿cuáles son los principales usos de la IA en la segmentación y persuasión del electorado?

La segmentación ahora permite crear perfiles de votantes mucho más precisos. Ya no se trabaja solo con datos sociodemográficos: también se incorporan emociones, actitudes, valores e incluso estados de ánimo.

En cuanto a la persuasión, esta segmentación más fina permite conocer mejor a cada grupo y ajustar con más precisión los contenidos, los tonos, las imágenes y los marcos narrativos. Así se optimiza la comunicación con cada segmento objetivo.

¿Cuáles son los principales riesgos o malos usos de la inteligencia artificial en campañas?

Hay varios. Uno es la manipulación emocional, por ejemplo, usar la IA para fomentar el miedo o reforzar sesgos que generen más polarización y radicalización.

Otro gran riesgo es la desinformación: los deepfakes, los audios manipulados, los textos falsos… Son contenidos que se generan y viralizan fácilmente, confundiendo a la ciudadanía.

Un tercer riesgo que no había considerado hasta hace poco es cuando algo real se presenta como fake: por ejemplo, que un candidato diga “eso era un deepfake” cuando en realidad no lo era. Esa confusión daña la transparencia. Y además, está la opacidad: muchas veces no sabemos quién creó ese contenido falso, con qué intención o desde dónde se generó.

¿Puedes mencionar un caso reciente donde la IA haya tenido un papel importante en una campaña?

Sí. En mayo de 2025, durante las elecciones legislativas en Buenos Aires, circuló un video falso durante la veda electoral. En él, aparecía Mauricio Macri supuestamente anunciando que su candidata se bajaba de la lista y llamaba a votar por el presidente Javier Milei. Fue claramente una operación diseñada para influir en los votantes a último momento.

¿Cuáles consideras que son los usos más efectivos de la IA en las estrategias electorales actuales?

Uno de los más potentes es la escucha activa. La IA permite monitorear en tiempo real lo que dicen y sienten las personas en redes y medios, funcionando como un “termómetro emocional” 24/7.

También permite una segmentación mucho más precisa, lo cual posibilita personalizar mensajes que conecten mejor con las emociones, intereses y necesidades de cada grupo de votantes.

De cara al futuro, ¿cómo crees que evolucionará el uso de la IA en campañas políticas?

Veo tres grandes tendencias:

  1. Personalización total: cada ciudadano recibirá contenidos hiperadaptados a su contexto, en diversos formatos.
  2. Automatización más profunda: más bots, asistentes virtuales y contenidos generados por IA actuando en tiempo real y en múltiples canales.
  3. Mayor capacidad predictiva: la IA permitirá anticipar cambios en el humor social y los escenarios electorales, dando ventaja a quienes sepan usarla estratégicamente.

¿Cómo fue preparada esta entrevista?

Quiero contar que todas las respuestas que acaban de escuchar fueron generadas por inteligencia artificial. Recibí el cuestionario de ALICE, lo introduje en un chat con IA, realicé varias búsquedas y configuré las respuestas a partir de eso.

Lo hice como un ejercicio reflexivo. Porque aunque la IA ofrece grandes ventajas, también puede empobrecer nuestra profesión si descansamos en ella sin pensamiento crítico. El peligro es nivelar hacia abajo: si dejamos que la IA haga nuestro trabajo, perderemos calidad en los resultados.

Podemos usarla como herramienta de apoyo, pero no debemos confiar ciegamente. La IA no piensa: calcula la respuesta estadísticamente más probable. Y eso no reemplaza el análisis humano.

¿Cuál es la lección que deja este ejercicio?

En comunicación política no hay respuestas simples para problemas complejos. Confiar ciegamente en la IA es bajar la vara. Lo que hoy nos ofrece son correlaciones matemáticas, no comprensión ni pensamiento crítico.

Quienes estén bien formados y sepan analizar con criterio, serán quienes puedan dar respuestas con valor agregado. Porque podrán ver más allá de lo estadísticamente probable, podrán desafiar esas respuestas y ofrecer lecturas más profundas de la realidad.

¿Cómo podemos ser parte del debate?

La inteligencia artificial ya está transformando nuestras sociedades.
En el XI Congreso Internacional de ALICE, vamos a profundizar en estos temas con expertos y expertas de todo el mundo.

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